Piensa en un buscador como Google como una enorme base de conocimientos gratuita. Cada día, millones de personas lo consultan en busca de respuestas: «¿Cómo elimino una mancha de vino?», «¿Qué regalo le compro a un compañero de trabajo?», «¿Por qué se están poniendo amarillas las hojas de mi planta?». Tu objetivo es convertirte en el experto que aparezca como respuesta en tu tema.