La marca transmite una imagen cercana y con la que es fácil identificarse. Es posible que se salte intencionadamente
las reglas básicas del diseño para parecer más informal y humana. Por ejemplo, el texto puede solaparse con las imágenes o los elementos pueden disponerse de forma inesperada, no por error, sino para crear un ambiente más relajado y coloquial. Este estilo emocional lo suelen utilizar las plataformas educativas dirigidas a un público más joven y las marcas orientadas a la familia.